Porque hay personas con las que estás y personas con las que sos. Y en la verdadera amistad habita el verdadero ser. Con miedos, con incertidumbres, con vulnerabilidades. Y aunque a veces no los ves, sabés que siempre están ahí.
Quizás la amistad es una familia por elección. Donde el aprendizaje siempre es mutuo.
Una familia que se construye en base a la autenticidad, a la reciprocidad. Con algunos ladrillos de honestidad, pero buenas vigas de lealtad. Con discreción, con respeto, pero sobre todo con libertad.
El verdadero amigo es el que habita en vos y vos en él.

0 comentarios